¿En que habíamos quedado en el artículo anterior? ¡Ya recuerdo! En que una de las preguntas más comunes que me hacen las personas luego que cometo la imprudencia (¿o sería mejor decir que hago el comentario vanidoso? ) “soy hipnoterapeuta” es la de ¿para qué tipo de problemáticas es recomendada la hipnosis? Para no resultar acartonada (como me recomendó mi amiga Marysabel) y tampoco excesivamente académica como suele reclamarme mí querida hermana Ailén; me disculpo de antemano pues incurriré en todo lo anterior, pero antes de compartirte cuales son esas problemáticas en que la hipnosis ha demostrado ser de gran ayuda, quiero darte algunos detallitos que te permitirán comprender porque la hipnosis en los últimos tiempos ha tomado tanta relevancia y reconocimiento.
Una de las razones por las cual el uso de la hipnosis en los últimos años ha alcanzado ámbitos muy variados es específicamente por el avance de las neurociencias. ¡Pues si!, algo así como Santo Tomás (el apóstol y que no el de Aquino) la gente necesitó con esta técnica “ver para creer” Definitivamente, se necesitó, medir, evaluar y confirmar que la hipnosis era un estado neurológico, real y concreto, generador de aportes muy valiosos en el proceso de cambio. Este simple (pero significativo) hecho le ha permitido a la hipnosis alcanzar el reconocimiento que durante los anteriores 100 años de aplicación no había logrado. La posibilidad de poder medir concretamente qué le ocurre al cerebro cuando está hipnotizado le abrió a la hipnosis y a los profesionales de la hipnoterapia aplicarla en una variada gama de ámbitos y alternativas terapéuticas.
Cometido el pecado de mi casi obsesiva necesidad de dar detalles superfluos por supuesto (… y demostrar una vez más tendencia expansiva según me gusta decirlo, “mamona” diría mi hermano Alberto, “mamila” para mis amigos mexicanos), sin más preámbulos ¡a lo que venimos! Las problemáticas en que la hipnosis ha demostrado gran eficiencia terapéutica son:
Abuso de sustancias
Ansiedad, Fobia Social, Timidez
Aprendizaje – Mejor rendimiento en Estudio y Exámenes (Concentración, memoria, superación de miedos)
Ataque de pánico y miedos
Fortalecimiento de la autoestima y valoración personal
Cáncer (fortalecimiento a sistema inmunológico, manejo del dolor, ostracismo social, adhesión a tratamiento)
Control del dolor (quemaduras, artritis, cáncer, dolor crónico, etc.)
Control de hábitos (sustancias psicoactivas, comida, juegos, compras, etc.)
Colitis (Colón irritable)
Creatividad (Activación de la creatividad para artistas, equipos de trabajo, publicistas, diseñadores)
Crisis de Estrés postraumático (accidentes, abusos, delincuencia, económicas)
Deportes, concentración, alto rendimiento
Dermatitis, alergias
Divorcios, separación
Dolor de cabeza, migrañas
Desordenes del sueño
Disfunciones sexuales (impotencia, anorgasmia, eyaculación precoz)
Duelos, rupturas de vínculos o perdidas (familiares, laborales, económicas, etc.)
Enfermedades psicosomáticas
Enuresis (descontrol de la orina)
Esclerosis múltiple (optimización de recursos y adhesión a tratamiento)
Estados depresivos
Fobias (a volar, al contacto social, a los espacios, altura, animales, etc.)
Inteligencia emocional (desarrollo de competencias emocionales)
Intervención en crisis (violencia intrafamiliar, ideación suicida, ideación homicida o contra los bienes, coma, cirugía, control de hábitos, enfermedad, etc.)
Obesidad (cambio de conductas y mantenimiento de peso)
Pre y Post quirúrgicos (control de ansiedad, manejo de molestias post quirúrgicas)
Problemas de pareja, separación, pérdida de vínculo)
Sintomatología Funcional
Estrés management
Tabaquismo (control de hábitos)
Trastornos de la alimentación (anorexia y bulimia)
Temor a hablar en público, timidez
VIH (fortalecimiento a sistema inmunológico, manejo del dolor, ostracismo social, adhesión a tratamiento)
Y finalmente… (“vuelve el perro arrepentido” al mejor estilo del Chavo del Ocho…) Una recomendación (…no podía faltar)… si decides trabajar terapéuticamente algunas de estas problemáticas, asegúrate que tú terapeuta tiene el entrenamiento apropiado. Que te demuestre que tiene solvencia ética y experiencia terapéutica; verifica que se haya entrenado en una institución reconocida a nivel nacional y/o internacional y por supuesto que ésta institución está reconocida por alguna de las sociedades y/o asociaciones de hipnosis clínica o de hipnoterapeutas. Es un hecho que la hipnosis bien aplicada es de gran utilidad y que una mala aplicación en la mayoría de las ocasiones puede pasar por consecuencias inocuas, pero también te puedo asegurar que puede ser generadora de efectos molestos para quien la recibe.
Bueno por hoy está bien de información, que te parece si en el próximo artículo te cuento que se siente estar hipnotizado (…ah mis razones para contarte esto… tiene nombre y apellido, mi amiga Piedad Umaña), también quiero contarte que le ocurre al cerebro en este estado de consciencia para darle respuesta a una inquietud de Sandra Flechas.
¡Hasta pronto!
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